SENTIDOS PERDIDOS DE LA EXPERIENCIA ESCOLAR

02.12.2012 00:00

 

SANDRA LORENA OCHOA FIGUEROA

La lectura habla sobre la manera en que un docente decide modificar un cronograma nulo, carente de flexibilidad y efectividad por un esquema gráfico incorporando en él, aspectos pedagógicos. Surge la idea; aparte de tener finalidades precisas y estructuradas en su secuencia de trabajo diario, resalta la importancia de los espacios de transición y su carácter formativo.

En ese nuevo esquema consideraba toda la experiencia del niño dentro la escuela en parte medular de las secuencias didácticas y el aprovechamiento de los espacios cotidianos de transición entre cada actividad y tarea a base de preguntas. Ahora su esquema era una especie de bitácora  donde registraba las acciones y sus resultados, lo que a la larga le dio la posibilidad de intervenir en el momento conveniente con los niños.

Como consecuencia de dicho cambio se da cuenta que en ocasiones era mejor planear solo  propósitos y que las acciones fueran más espontaneas; osea centrarse en los criterios y fines, no en las propias acciones; que estas surgieran solas. Conforme usaba su nuevo esquema, le iba haciendo ajustes y nuevas modificaciones en las que reiteraba que las actividades o materiales fueran en sí, un objeto de conocimiento. Sin embargo en lo administrativo, resultó ser que su nueva forma de planear no resultaba tan convencional y aceptable debido a lo corto del texto y no saber lo que iba a suceder en el aula en los días siguientes. Entonces para no tener problemas decide dejarlo por razones políticas que didácticas.

Con el afán de mejorar su práctica educativa decide hacer una planeación parecida a lo convencional pero con las modificaciones, y tomando en cuenta los aspectos que para ella eran imprescindibles de acuerdo a su grupo de niños.  Ella tenía una agenda de temas y objetivos bajo la idea que los aprendizajes se dan en todo momento y en cualquier contexto; entonces llevar un cronograma que si bien no predecía lo que iba a suceder cada día, le ayudaba  a cumplir con lo administrativo

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Varios autores dicen lo siguiente:

Mariano Narodowsk, y Luján Baez definen que los docentes llevan a cuestas una preocupación por hacer las cosas bien. Se entiende que la calidad de educación que reciba cada niño será en medida determinada por la exigencia de la sociedad hacia la escuela y no por su participación.

Jason Beech; sugiere que esta preocupación es resultado de las exigencias tecnológicas de identidad y práctica por querer que se parezcan todos en estos aspectos, en lugar de que se busque la manera en que cada maestro logre trabajar y pensar de manera diferente. Se trata de revisar el sentido del saber científico escolar y darle a cada cosa el nombre adecuado sin menos precio.  La escuela actual constituye una nueva cultura entre maestros y alumnos, no necesariamente de enseñanza y aprendizaje sino que se estructura con el mundo extraescolar; donde la publicidad es el punto de partida para aprender.

Ana Lía Pasaroto, cerró la lectura abordando el tema de los valores que en la actualidad  son meras palabras huecas impregnadas de antigüedad y nostalgia. Aquí es necesario quitarles adjetivos y renombrarlos y renombrarlos en el día a día.